La dirección de Ence en Pontevedra ha comunicado un proceso de despido colectivo que afectará a 39 trabajadores, lo que representa el 6,5% de la plantilla de la biofábrica de Lourizán, tras experimentar cuatro trimestres consecutivos de pérdidas. Esta medida se enmarca dentro del Plan de Eficiencia y Competitividad 2025-2027, que tiene como objetivo modernizar la planta a través de la automatización, digitalización e inteligencia artificial. Según la empresa, este plan se fundamenta en dos pilares: la reingeniería de procesos y la racionalización operativa, con el propósito de “una reducción ordenada de la estructura de personal”.
Detalles del Proceso de Despido
Las salidas de personal se llevarían a cabo entre 2026 y 2027, con 19 despidos previstos para el último trimestre de este periodo. Ence ha indicado que estas amortizaciones “requieren inversiones previas” para mejorar los procesos y automatizar tareas. En el contexto de la negociación con el comité de empresa, la dirección ha propuesto prejubilaciones para unas 20 personas, así como bajas incentivadas y recolocaciones en otras plantas del grupo. Además, ha manifestado su “voluntad de diálogo”, sugiriendo un mes de conversaciones informales antes de iniciar el periodo de consultas oficial del ERE.
Sin embargo, el comité de empresa, compuesto por representantes de CCOO, CIG y UGT, ha denunciado en una rueda de prensa una “traición” por parte de la dirección, a la que acusan de “mentiras, compromisos incumplidos y engaños”. Los sindicatos sostienen que la compañía ha quebrantado los acuerdos alcanzados tras la huelga de enero y que la relación entre ambas partes se encuentra en una “guerra total abierta”. “Solo podemos responder con toda nuestra fuerza y unidad ante esta amenaza directa”, advirtieron los representantes sindicales.
Inversiones y Proyectos en Suspenso
Los trabajadores han afirmado que Ence no ha cumplido con las inversiones prometidas “por cientos de millones de euros” tras la sentencia del Tribunal Supremo que garantizó la continuidad de la planta en Lourizán. Aseguran que el plan Pontevedra Avanza, que se había presentado como un símbolo de futuro, “no avanza a ninguna parte” y que las inversiones siguen “paralizadas”. Además, acusan a la empresa de ejercer presiones para que firmen un despido colectivo “fuera del cauce legal” a cambio de “falsas promesas de inversión”. Por su parte, la dirección de Ence defiende que el Plan de Eficiencia y Competitividad tiene como objetivo asegurar la viabilidad de la fábrica y fortalecer su posición en el mercado global.
La confrontación entre la empresa y los trabajadores continúa. Mientras la dirección apela a la necesidad de adaptarse a los nuevos desafíos industriales, el comité exige la intervención de la Xunta y ha preparado 12 jornadas de huelga en todos los centros productivos, denunciando que Ence “traspasó los límites de la buena fe” y que “pretende vender a 40 compañeros a cambio de tres cochinos euros” en la reducción de costes.
Un Conflicto Sociolaboral en Desarrollo
Ante la rueda de prensa del comité de empresa de Ence Pontevedra para denunciar el despido colectivo, la compañía defendió su postura, explicando que la medida responde a cuatro trimestres consecutivos de pérdidas. Ence enmarca el recorte en su Plan de Eficiencia y Competitividad 2025-2027, centrado en la automatización, inteligencia artificial y racionalización de procesos, que implicará la salida de 39 trabajadores (el 6,5% de la plantilla) entre 2026 y 2027.
La empresa asegura que ofrecerá prejubilaciones, bajas incentivadas y recolocaciones, y reitera su “voluntad de diálogo” con el comité, al que ha propuesto un periodo previo de negociación de 30 días. En paralelo, mantiene el proyecto Pontevedra Avanza, con 120 millones de inversión, destinado a producir celulosas especiales de alta calidad y a reforzar la competitividad de la fábrica. Además, critica que el comité pontevedrés se niegue a negociar, a diferencia de la planta de Navia, donde el proceso de diálogo ya está en marcha.
