
Santiago de Compostela ha tomado una decisión crucial sobre su imagen nocturna. El jurado internacional del Concurso Internacional de Iluminación Ornamental y Artística ha elegido la propuesta que servirá de base para transformar la paisaxe nocturna del entorno de la Catedral en los próximos años, comenzando con una intervención piloto en la Praza de Praterías.
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, describió la jornada como “un día clave para la nueva definición de la paisaxe nocturna del corazón de Santiago” y destacó el altísimo nivel técnico y creativo de las tres propuestas finalistas, presentadas bajo los lemas Hermes, Shh… See the silence y Ad maiora semper. El nombre de la propuesta ganadora se anunciará en los próximos días a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público, conforme a los plazos legales del concurso.
Un proceso de selección riguroso
Con esta elección se concluye un proceso que se llevó a cabo en dos fases, donde se evaluaron 21 propuestas nacionales e internacionales, todas diseñadas para intervenir con respeto y sensibilidad en uno de los conjuntos patrimoniales más singulares de Europa. La propuesta seleccionada ahora será responsable de la redacción del proyecto ejecutivo y la dirección de la obra piloto en Praterías, concebida como un banco de pruebas para futuras actuaciones en el conjunto catedralicio.
Durante la fase final, el jurado examinó aspectos como la estrategia lumínica, la integración arquitectónica y patrimonial, la viabilidad técnica y económica, la eficiencia energética y el control de la contaminación lumínica. El objetivo común es construir una iluminación serena, emocional y coherente, que refuerce la identidad de la ciudad histórica y mejore el bienestar de residentes y visitantes.
Un jurado de prestigio internacional
La Catedral de Santiago y las plazas circundantes —Obradoiro, Praterías, Quintana e Inmaculada— constituyen un espacio de valor universal excepcional, históricamente vinculado a la simbología de la luz y la Vía Láctea. La nueva propuesta permitirá avanzar hacia una imagen nocturna homogénea y contemporánea, sin perder la esencia del lugar.
El fallo fue emitido por un jurado de reconocido prestigio internacional, que incluyó a David Chipperfield, Teresa Táboas, el especialista en iluminación urbana Roger Narboni, la editora y divulgadora Esther Torelló y el catedrático Manuel Castiñeiras, junto a representantes de las administraciones convocantes.
Una apuesta estratégica para el futuro
El concurso se enmarca en el Plan de Sostibilidade Turística de Santiago, con una inversión total de 3 millones de euros, impulsado por el Gobierno de España, la Xunta de Galicia y el Concello de Santiago. Se trata de una apuesta estratégica por la innovación aplicada al patrimonio, orientada hacia un modelo de turismo más sostenible y una mejor calidad de vida urbana.
Con esta decisión, Santiago no solo define cómo iluminar su catedral, sino cómo desea presentarse al mundo cuando cae la noche.
