Celebración de la Independencia Peruana en Ourense
El Campo da Feira de Ourense se tiñó ayer de rojo y blanco, con la celebración de los 205 años de la independencia de Perú. Este evento se llevó a cabo oficialmente por primera vez en la ciudad, coincidiendo con el notable crecimiento de la comunidad peruana en la región.
Desde las doce del mediodía, decenas de personas comenzaron a congregarse en este festival, que abrió sus puertas a todos para dar a conocer la cultura y tradiciones peruanas, así como su rica gastronomía. “Estamos juntos para recordar el símbolo de ser peruano, aquí unidos como hermandad. A pesar de la distancia, de nuestras raíces no nos olvidamos”, destacó la presidenta de Peruanos en Ourense, Edith Lapa.
Degustación y Tradición
A la hora del almuerzo, más de 200 personas disfrutaban en el Campo da Feira de una degustación de carapulcra, un guiso tradicional que incluye papa seca, carne de cerdo y ají, acompañado de chicha morada, una bebida refrescante a base de maíz morado. Ambos platillos tuvieron gran éxito entre los asistentes.
La ceremonia incluyó una gran variedad de platos de diferentes regiones de Perú, como el ceviche del norte, el juane y el tacacho de la selva, así como parrilladas limeñas, que impregnaron el ambiente con un delicioso aroma. Restaurantes peruanos como Punto y Coma y la tapería Tarona contribuyeron a la oferta gastronómica, evocando en muchos asistentes una profunda “morriña” por su país natal. “Es una fecha de nostalgia para muchos, porque recordamos las cosas que vivimos allá”, subrayó Jesús Vera, portavoz de la comunidad en Ourense.
Un Evento Inclusivo
Esta variada degustación no solo estuvo dirigida a la comunidad peruana, sino que fue un evento abierto a todos: “Esto va con mucho corazón de parte de nosotros para la gente, no solo peruana, sino española, también latina y de todo el mundo”, afirmó la vicepresidenta de Peruanos en Ourense, Carolayme Choque.
Al evento asistieron numerosos curiosos interesados en la cultura y gastronomía peruana, así como peruanos que residen fuera de Ourense. “Han venido también de diferentes partes de Galicia, de León e incluso de Madrid, porque también tenemos familiares en otros lados, estamos así, dispersos”, aseguró Choque. Tras la multitudinaria comida, el acto continuó con bailes tradicionales, con una exhibición de hasta cinco diferentes, y la fiesta se prolongó hasta las doce de la noche.

