La provincia de Ourense se encuentra este viernes bajo un escenario de excepcionalidad debido a la llegada de la borrasca Ingrid, que se presentó la pasada noche. Este fenómeno meteorológico, de características polares, ha alterado las previsiones, llevando a las autoridades a elevar el nivel de emergencia al máximo antes de que el temporal alcance su punto más crítico. MeteoGalicia extendió ayer el aviso naranja a toda la provincia, sin excepciones geográficas, lo que indica una situación de riesgo importante que se mantendrá vigente hasta la madrugada del sábado.
La decisión de la Xunta de suspender las clases en todos los municipios, desde la alta montaña hasta la ciudad, refleja la gravedad del pronóstico: la nieve no solo cubrirá las cumbres de Manzaneda o Trevinca, sino que podría descender hasta los 300 metros o incluso menos, según la última previsión de Aemet. La masa de aire polar marítimo que acompaña a la borrasca provocará que la cota de nieve baje drásticamente durante la tarde del viernes y la mañana del sábado, situándose “por debajo de los 300-400 metros”.
Impacto en la Educación y el Transporte
La Comisión Escolar de Alertas ha acordado la suspensión de la actividad lectiva y del transporte escolar en todos los centros educativos de los 92 concellos de la provincia. Esta medida busca retirar de la carretera a cientos de autobuses escolares y miles de vehículos particulares, evitando que queden atrapados en una red viaria que promete ser hostil. La suspensión no se limita a Ourense, ya que el temporal también ha llevado a cancelar las clases en la montaña y sur de Lugo y en el interior de Pontevedra, sumando un total de 160 municipios gallegos sin actividad educativa.
La Universidade de Vigo también se ha sumado a esta decisión, decretando el cierre total del Campus de Ourense y la suspensión de toda actividad presencial, docente, investigadora y administrativa para este viernes. Todas las instalaciones del campus de As Lagoas permanecerán cerradas, permitiendo el acceso únicamente para servicios mínimos esenciales y cancelando cualquier actividad deportiva federada al aire libre.
Alerta Naranja y Medidas de Seguridad
El mapa de riesgos está completamente teñido de naranja. Si inicialmente el aviso de “riesgo importante” se restringía a las zonas de alta montaña y el sur provincial, la última actualización obligó a ampliarlo a las áreas del Miño (ciudad, área metropolitana y Ribeiro), Valdeorras y comarca de Carballiño. La Aemet prevé acumulaciones de nieve superiores a 20 centímetros en zonas de montaña y de 4 a 10 centímetros en cotas bajas del entorno de la ciudad y su área metropolitana. Además, el temporal traerá consigo vientos del noroeste con rachas que pueden superar los 80 kilómetros por hora, generando ventiscas que reducirán la visibilidad a cero en cuestión de minutos, haciendo la conducción extremadamente peligrosa.
Para evitar el caos circulatorio y los temidos embotellamientos, la DGT activó a última hora del jueves restricciones preventivas severas: se prohíbe la circulación de camiones y vehículos de mercancías de más de 7.500 kilos en toda la A-52 a su paso por la provincia, en la AG-53 (Ourense-Dozón), así como en las nacionales N-120, N-525 y N-541. En caso de ser absolutamente imprescindible viajar, se recuerda la obligatoriedad de llevar cadenas o neumáticos de invierno, el depósito lleno y ropa de abrigo en el vehículo.
Ourense se prepara para un viernes de intensa actividad en el dispositivo de emergencia, que se enfrenta a una nevada que podría ser histórica. Las autoridades están en alerta máxima, esperando que las medidas implementadas sean suficientes para mitigar el impacto de este fenómeno meteorológico.

