julio 27, 2026

Microplásticos presentes en el alimento para mascotas: hallazgos de un estudio

Los microplásticos se han convertido en un contaminante omnipresente, afectando incluso la cadena alimenticia. A raíz de lo que consumimos, se ha confirmado la presencia de microplásticos en todos nuestros órganos, en la sangre, el semen, los pulmones y el cerebro. Nadie está a salvo, ni siquiera nuestras mascotas.

Un reciente estudio ha revelado que los microplásticos también se encuentran en los alimentos comerciales para mascotas. Esto no resulta sorprendente, pero abre una vía de exposición poco considerada para perros, gatos y otros mamíferos, además de representar una fuente adicional de contaminación para los ecosistemas terrestres. ¿El ciclo de la vida? Hoy en día, es el ciclo del plástico.

La revelación del erizo

La investigación comenzó en 2021 con un hallazgo curioso en muestras de heces de erizos, donde se encontró plástico en el 19% de las muestras analizadas. A pesar de ser uno de los animales silvestres más queridos de Gran Bretaña y estar catalogado como ‘casi amenazado’, se desconocía que los erizos ingerían microplásticos.

Para determinar la fuente de los microplásticos, el equipo de investigación analizó la dieta de estos animales. Se detectaron rastros de microplásticos en los insectos que suelen consumir los erizos, como escarabajos, caracoles, babosas, lombrices de tierra, orugas y cochinillas. Los investigadores encontraron plástico en todas estas especies y en muestras de tierra de 51 sitios en Sussex, Reino Unido. Los microplásticos, como se sospechaba, están presentes en todas partes.

Contaminación en alimentos para mascotas

El siguiente paso fue investigar si los alimentos para mascotas que se les proporcionaban a los erizos en centros de rehabilitación y jardines residenciales contenían microplásticos. En el Reino Unido, muchos centros de rehabilitación tratan a un gran número de mamíferos enfermos o heridos cada año, alimentándolos con comida para mascotas.

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Los investigadores analizaron 38 productos comerciales disponibles en el Reino Unido, incluyendo alimentos para perros, gatos y erizos, tanto secos como húmedos. En total, se examinaron 228 muestras de diferentes lotes de producción. Se encontraron microplásticos en 29 de los 38 productos analizados. En 18 de estos productos, la contaminación se presentó en más de una unidad de venta. Aunque se detectó plástico en todos los productos, aquellos de menor precio presentaron un mayor número de muestras positivas, lo que podría estar relacionado con la calidad de los ingredientes.

Los científicos identificaron 95 partículas de microplástico de distintos polímeros, siendo los más comunes el poliéster, la poliacrilamida, el polietileno y el polipropileno, materiales utilizados en textiles, envases y otros productos cotidianos. En cuanto al tipo de alimento, las croquetas o alimentos secos contenían una mayor concentración de partículas por gramo que los alimentos húmedos. Sin embargo, dado que los alimentos húmedos tienen menor densidad energética, las mascotas necesitan consumir porciones más grandes para satisfacer sus requerimientos nutricionales. Por lo tanto, la exposición diaria estimada a microplásticos es mayor en los animales que consumen este tipo de alimento.

Según los niveles promedio encontrados en muestras de comida húmeda para perros, un perro grande como un labrador podría ingerir alrededor de 313 partículas de microplástico por día. En escenarios de mayor contaminación, esa cifra podría superar las 2,300 partículas diarias.

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