julio 27, 2026

Leonardo Lemos, obispo de Ourense, destaca la importancia de ser peregrinos de esperanza y buscar la paz

Los fieles ourensanos se adentran en el tiempo navideño del año 2025, un periodo que ha sido significativo para la Iglesia Católica. Este año se caracteriza por ser un año jubilar, que culminará el próximo 28 de diciembre, y por la reciente despedida del papa Francisco y la elección de León XIV. En este contexto, el obispo de la diócesis, Leonardo Lemos, ha observado un aumento de la tensión social, lo cual considera un mal ejemplo para las nuevas generaciones.

A pesar de ello, Lemos expresa su esperanza en una comunidad que está experimentando una leve recuperación de las vocaciones religiosas y de los movimientos cristianos entre los jóvenes. Estas reflexiones surgen en el marco de las celebraciones navideñas, donde el obispo de Ourense comparte su visión sobre el estado actual de la diócesis.

Reflexiones sobre el Año Jubilar

Pregunta.¿Cómo llega la Diócesis de Ourense a esta celebración navideña?

Respuesta.Entramos en este periodo con una profunda esperanza. Estamos a punto de finalizar el “Año Jubilar de la Esperanza”, una invitación del papa Francisco para que cada uno de nosotros se convierta en un peregrino de la esperanza.

R.Sin embargo, también enfrentamos preocupaciones que nos afectan profundamente, como la necesidad de orar por la paz. En particular, me preocupa la situación de aquellos que no podrán disfrutar de una buena celebración navideña, así como la soledad de muchas personas mayores.

La Diócesis y su Compromiso Social

P.¿Cómo ha vivido la diócesis el año jubilar?

R.No tengo estadísticas precisas, pero hemos estado muy atentos a las celebraciones. He hecho todo lo posible por estar presente en los eventos a los que me han invitado, especialmente en la Catedral, donde clausuraremos el año jubilar con una ceremonia solemne el 28 de diciembre a las doce del mediodía.

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R.En estos días, estoy visitando varios centros, como la residencia de Santa María de Verín y el Centro Penitenciario de Pereiro de Aguiar, donde hemos instalado una “puerta santa” de estilo minimalista, y hemos realizado un rito sencillo que contó con la participación de todos, incluidos internos de religión musulmana.

Un Llamado a la Paz y la Esperanza

P.¿Qué reflexiones desea transmitir a la comunidad católica en este tiempo navideño?

R.Quisiera hacer una reflexión dirigida tanto a quienes viven su fe dentro de la Iglesia Católica como a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. La encarnación de Dios entre nosotros nos invita a ser constructores de paz y esperanza en nuestro mundo.

R.Vivimos en una sociedad marcada por la tensión, los enfrentamientos y las denuncias, lo cual no es un buen ejemplo para los niños y jóvenes. Pido al Señor que nos conceda paz en nuestra conciencia, corazones, familias y sociedades. En este contexto, es esencial que trabajemos por ser constructores de paz, comenzando desde nuestro interior y extendiéndonos a nuestros hogares y comunidades.

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