La Xunta de Galicia ha anunciado la implementación de su primer proyecto piloto en Ourense, destinado a la transformación de locales comerciales en viviendas. Este ambicioso plan, que contará con una inversión de dos millones de euros, permitirá a propietarios y empresas inmobiliarias presentar sus inmuebles al Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) hasta el uno de mayo. Los locales candidatos deberán cumplir con una serie de requisitos establecidos por la administración.
La conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, visitó la ciudad para presentar la Oferta Pública de Adquisición, acompañada por el secretario xeral de Vivenda, Heriberto García, y el delegado de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo. Según Martínez Allegue, el objetivo es “a rexeneración da cidade dando uso social a baixos que non se empregan”, lo que implica que se recibirán propuestas de “locais e entreplantas situadas na trama urbana” que puedan ser convertidas en viviendas, independientemente de la normativa municipal.
Requisitos para la transformación
Los inmuebles que deseen participar en este proyecto deberán cumplir con ciertos criterios de altura e iluminación, y deben ser adaptables de manera sencilla. La conselleira enfatizó que “os inmobles deberán contar cun mínimo de 90 metros cadrados e un máximo de 120”, lo que establece un marco claro para los propietarios interesados.
El secretario xeral de Vivenda, Heriberto García, explicó que los interesados deben presentar una memoria descriptiva y una propuesta de distribución. Además, la oferta estará limitada a 650 euros/m², y si el local incluye un trastero, se añadirán 8 m² adicionales al cálculo. En caso de que se incluya una plaza de garaje, la oferta se incrementará en 15.000 euros.
Proceso de adquisición y valoración
Una vez que la propuesta sea registrada ante el IGVS, la Xunta llevará a cabo su propia valoración, que dependerá del cumplimiento de los requisitos establecidos. La conselleira también destacó que habrá un cupo específico de vivendas para persoas con mobilidade reducida, lo que refleja un compromiso con la inclusión social.
Si la Xunta alcanza el pago máximo estipulado, los inmuebles podrían tener un precio mínimo de 58.500 euros y un máximo de 78.000 euros si no incluyen trastero o plaza de garaje. Para un local de 120 m² que cuente con estas características adicionales, el desembolso máximo podría llegar a 98.200 euros.
Limitaciones en el suelo disponible
Martínez Allegue subrayó que estas iniciativas son necesarias debido a que “nin o Concello de Ourense nin a Xunta de Galicia dispoñen de máis solo na cidade para promoción de vivenda pública”. En relación al avance del PXOM, recordó que aún están a la espera de las correcciones que debe realizar el consistorio, lo que limita aún más las posibilidades de desarrollo de nuevas viviendas en la zona.

