Convocatoria de un nuevo pleno extraordinario
Gonzalo Pérez Jácome ha decidido convocar un segundo pleno extraordinario para el próximo lunes 30 de marzo, con la intención de forzar la aprobación de la ordenanza de la piscina de As Burgas. Esta propuesta llegará a la sesión sin haber sido dictaminada favorablemente, después de que la comisión de pleno celebrada el pasado martes no lograra avanzar, debido al bloqueo total por parte de la oposición. La situación se complica aún más al considerar que la piscina ha permanecido cerrada durante más de seis años y que todas las alegaciones presentadas por los grupos municipales han sido ignoradas.
El proyecto de Jácome establece una entrada general de 7 euros, lo que ha generado críticas por su falta de sensibilidad social. En un informe polémico sobre la resolución de alegaciones, el Concello ha desestimado todas las enmiendas que solicitaban bonificaciones para desempleados, pensionistas y familias numerosas. La negativa a ofrecer descuentos por discapacidad ha suscitado una especial indignación, justificándose con el argumento de que esta condición “no siempre determina menor capacidad económica” y para evitar la “carga administrativa” que implicaría gestionar dichas reducciones.
Reacción tras el pleno suspendido
Después del bochorno del pasado 18 de marzo, cuando un pleno se suspendió tras apenas 11 minutos por falta de apoyos, el alcalde persiste en un modelo que prioriza la recaudación y la “autosuficiencia financiera” en detrimento del valor terapéutico y social del termalismo. Con esta nueva convocatoria, Jácome busca ejercer presión sobre una oposición que se resiste a respaldar un sistema que penaliza a los colectivos más vulnerables y que ignora la necesidad de consenso.
La situación actual refleja un profundo desencuentro entre el gobierno municipal y la oposición, lo que podría tener repercusiones significativas en la gestión de servicios públicos esenciales. La falta de acuerdo en torno a la ordenanza de la piscina de As Burgas pone de manifiesto las tensiones existentes y la necesidad de un diálogo constructivo que contemple las necesidades de todos los ciudadanos.

