La corporación municipal se prepara para un pleno extraordinario en junio, convocado por el alcalde para la próxima semana, con el objetivo de levantar el reparo de la Intervención Municipal sobre la adjudicación del servicio de autobuses urbanos. En este proceso, la empresa Gavilanes ha obtenido la mayor puntuación.
Implicaciones legales y expectativas
Gonzalo Jácome, alcalde de Ourense, ha manifestado que “se prevén varias impugnaciones en el Tribunal Galego de Licitación. Esperamos que se adjudique lo antes posible y, si esto no se concreta, se recurrirá al Contencioso Administrativo. Lo importante es adjudicar cuanto antes”. Para ello, el alcalde ha indicado que “se ha hecho un reparo de pleno al que nos opondremos, y que la corporación deberá levantar con sus votos”.
Además, Jácome ha anticipado que “la tercera o cuarta empresa, según la puntuación en el concurso público, impugnará”. Sin embargo, no se tiene claro si esto representará un problema para el servicio de autobuses.
Cambios en el servicio de autobuses
Los recientes cambios en el mapa de líneas fueron objeto de discusión durante el turno de ruegos y preguntas. En relación al recorte de la línea 3, Jácome afirmó que “se perdían en torno a 4 minutos dando la vuelta en San Cibrao, lo que no se justifica. La parada se movió 110 metros, no creo que sea un problema. Entendemos que este es un servicio mucho mejor”.
Asimismo, el alcalde comentó sobre el cambio en la línea 7 tras finalizar las obras de la calle Alejandro Pedrosa, asegurando que “una parada se anuló porque ahora el autobús baja por la calle Quintián, y estaba situada después del cruce con Alejandro Pedrosa”, añadiendo que se realizarán más modificaciones tras la adjudicación.
Pagos pendientes y situación con Avanza
La relación económica con Avanza, que actualmente presta el servicio en condiciones precarias, fue otro de los temas abordados. Ante las deudas que han provocado retrasos en las nóminas -los trabajadores cobraron finalmente el 4 de junio-, el alcalde estimó que “se enviaron a la Intervención todos los ajustes que pedían, y está pendiente de fiscalizar un pago de 4 millones de euros”.
La situación financiera del Concello ha sido un factor determinante en los retrasos mencionados, lo que ha generado preocupación entre los trabajadores y usuarios del servicio de autobuses. La expectativa es que se resuelvan estos problemas a la mayor brevedad posible para garantizar la continuidad y calidad del servicio.

