El proyecto pionero de “refuxios climáticos” de la Xunta en Ourense ha encontrado su ubicación definitiva en la avenida Otero Pedrayo, en el barrio de As Lagoas. Ayer, el Consello da Xunta autorizó el convenio de colaboración con el Concello de Ourense para iniciar esta experiencia piloto, que es inédita en Galicia y ha sido seleccionada para esta ciudad debido a que soporta las temperaturas más extremas de la comunidad.
Ubicación Estratégica y Justificación del Proyecto
La elección de la avenida Otero Pedrayo no es casual. La propuesta, realizada por el Concello y respaldada por la Universidade de Vigo, identifica esta zona como un punto crítico. Se trata de un eje principal de comunicación en el sector oriental de la ciudad que actualmente carece de arbolado de sombra consolidado, lo que provoca una exposición directa a la radiación solar durante todo el día, especialmente en las fachadas orientadas al sur y sureste.
El proyecto contempla una inversión total de 450.000 euros y tiene como objetivo transformar radicalmente este entorno. La actuación consistirá en articular un corredor verde lineal entre las rotondas norte y sur de la mencionada avenida. Para ello, se implementarán “solucións baseadas na natureza”, que incluirán la plantación de árboles autóctonos, la creación de jardines verticales y la inclusión de elementos de agua.
Impacto en la Temperatura y Salud Pública
El objetivo es ambicioso: las estimaciones técnicas prevén que este nuevo corredor verde permitirá reducir la temperatura superficial local en aproximadamente tres grados centígrados, combatiendo el efecto de “isla de calor” que actualmente afecta a la zona. Esta iniciativa no solo busca mejorar el confort térmico de los ciudadanos, sino que también tiene un impacto significativo en la salud pública, al habilitar espacios frescos y de sombra para acoger a la población más vulnerable durante las olas de calor.
La actuación es la segunda fase del plan. La primera, que ya está muy avanzada, consiste en el trabajo que están realizando los investigadores de la Universidade de Vigo para elaborar un mapa detallado de las islas de calor en Ourense, identificando las zonas con mayor acumulación de radiación en el asfalto y el hormigón.
Fases y Futuro del Proyecto
Según las previsiones de la Xunta, la fase de diseño y análisis de las medidas en Otero Pedrayo comenzará a finales de 2025, con el compromiso de que los trabajos para la creación del refugio climático estén completamente finalizados antes de que termine en 2026. Los resultados obtenidos en As Lagoas se pondrán a disposición de todos los concellos gallegos de más de 20.000 habitantes para que puedan replicar el modelo.
La Xunta subraya la importancia vital de esta iniciativa no solo para el confort térmico, sino también para la salud pública, al crear espacios frescos y de sombra para la población más vulnerable durante las olas de calor. Además, el diseño de los refugios tiene un enfoque integral, convirtiendo estos nuevos espacios verdes en un elemento clave para velar por la biodiversidad del entorno y asegurar la conservación de las especies autóctonas.

