
La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito cinematográfico está a punto de alcanzar un nuevo nivel. Tilly Norwood, una artista creada a través de esta tecnología, será la protagonista de su primer largometraje, a pesar de las crecientes inquietudes en Hollywood sobre el uso de la IA en el sector creativo y la posibilidad de que el público la rechace.
Norwood es el primer talento desarrollado por Xicoia, un estudio especializado en IA que se originó a partir de la productora británica Particle6, fundada por la actriz y empresaria Eline Van der Velden. Este personaje fue presentado el año pasado como “una obra creativa” que no busca sustituir el talento humano.
Controversia en la industria
La llegada de la actriz virtual fue criticada por el Sindicato de Actores de Cine-Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (SAG-AFTRA), que advirtió que esta iniciativa fomenta el uso de “actuaciones robadas” para entrenar modelos de IA, una práctica que amenaza el empleo de los intérpretes y “devalúa el arte humano”.
“Tilly Norwood no es una actriz, es un personaje generado por un programa informático que ha sido entrenado con el trabajo de numerosos artistas profesionales, sin su consentimiento ni compensación. No tiene experiencia vital, carece de emociones y, según hemos observado, al público no le interesa consumir contenido generado por computadora que no esté conectado con la experiencia humana”, afirmó la organización en un comunicado.
Producción de «Misaligned»
A pesar de estas advertencias, un informe de Variety indica que Particle6 ha comenzado la producción de Misaligned, una comedia dramática protagonizada por Norwood. La trama se desarrolla en el denominado “Tillyverso”, un mundo digital surrealista ubicado en la nube, donde un ser de IA sin experiencias propias accede a la infancia y a los recuerdos de los humanos.
El conflicto se inicia cuando Tilly se encuentra con un bot malicioso de la dark web que la persuade para que deje de seguir instrucciones y desafíe sus límites. Desde ese momento, la protagonista comienza a experimentar deseos, emociones y aspiraciones similares a las humanas, lo que la lleva a cuestionar su identidad, su propósito y su lugar en un entorno donde las fronteras entre la realidad y el mundo digital se vuelven cada vez más borrosas.
La productora sostiene que la película es el resultado de un modelo de trabajo híbrido, en el que directores, guionistas y editores colaboraron con expertos en IA para fusionar las técnicas del cine tradicional con las capacidades de las tecnologías más avanzadas.
