El alcalde de Ourense y las acusaciones de «lawfare»
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha declarado ser víctima de “lawfare” o “guerra jurídica” tras el archivo de una causa penal por presunta prevaricación. Asegura que la mayoría de las denuncias penales en su contra han resultado infundadas. Este discurso se produce en un contexto de colapso financiero y de gestión en el Concello, donde la administración enfrenta serios problemas económicos. Mientras se ampara en esta narrativa para evitar dar explicaciones, la realidad muestra que Ourense se encuentra en una situación crítica, ocupando el dudoso puesto de la gran ciudad española que peor paga a sus proveedores, además de lidiar con una deuda financiera en constante aumento.
En un comunicado institucional enviado a los medios y publicado en la página web municipal, Jácome afirmó que las denuncias en su contra son “denuncias mediáticas”. Según sus cálculos, “únicamente quedan tres causas pendientes de resolución”, sumando un total de 20 demandas, y sostiene que estas son “denuncias sin recorrido, en donde el alcalde no tiene responsabilidad”. Sin embargo, ignora que tanto el juez de instrucción como la Fiscalía han apreciado indicios de delito en su actuación.
La evasión de responsabilidades y el estado financiero del Concello
Mientras el regidor intenta agitar el fantasma de la persecución judicial, minimizando las condenas por acoso laboral que arrastra, evita abordar el grave estado de las arcas municipales y el aumento desmedido de la deuda. Esta falta de transparencia y rendición de cuentas ha generado un clima de desconfianza entre los ciudadanos, quienes observan con preocupación cómo la gestión del alcalde se traduce en un deterioro de los servicios públicos y en un creciente descontento social.
La situación actual del Concello de Ourense plantea interrogantes sobre el futuro de la administración local y la capacidad de su líder para afrontar los desafíos que se avecinan. Con un panorama financiero complicado y la sombra de las denuncias pesando sobre su gestión, la figura de Gonzalo Pérez Jácome se encuentra en el centro de un debate que podría definir el rumbo político de la ciudad en los próximos años.

