El lote de dos torques y un brazalete castrexos con posible origen ourensano fueron vendidos finalmente en subasta por 210.000€, 15.000€ por encima del precio de salida, que se fijó en 195.000€. Fue un único interesado, del que se desconoce la identidad, el que realizó dicha puja de manera online en la galería Ansorena de Madrid.
Rechazo del derecho de tanteo
En principio, tanto el Ministerio de Cultura como la Consellería de Cultura de la Xunta rechazaron ejercer el derecho de tanteo que les facultan las leyes sobre Patrimonio, por las razonables dudas que existen sobre el origen de las joyas. Las dos instituciones realizaron un seguimiento del lote, dada la falta de certezas documentales que confirmen la procedencia de las piezas, pero no pudieron iniciar un proceso de adquisición por la falta de trazabilidad de los objetos subastados.
El director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, aseguraba que la situación no es nueva, ya que en el año 2022 se intentó realizar la venta de estos mismos objetos. En aquel momento, el Ministerio de Cultura analizó la documentación disponible y “más allá de que el precio parecía excesivo, había otros temas menores”, explica el director xeral, para quien el principal problema radica en discernir “la propia propiedad del mismo; donde no hay documentación; y la que existe no aporta una seguridad absoluta”.
Nuevas oportunidades tras la subasta
Ahora que los torques y el brazalete ya han sido vendidos en subasta, se abre un nuevo escenario donde la Xunta y el Ministerio podrán acceder a los datos del nuevo propietario y a la documentación técnica derivada de la transacción. Esto permite a las instituciones estudiar con mayor rigor el origen de las piezas y valorar una posible catalogación oficial de los bienes dentro del patrimonio cultural.
El conjunto arqueológico, procedente de una colección particular en Galicia, está compuesto por tres excepcionales piezas de oro vinculadas a la Cultura Castrexa y datadas en la II Edad de Hierro (entre los siglos V y I a. C.). Estas joyas históricas, que han sido celosamente custodiadas, representan una valiosa y representativa muestra de la alta orfebrería prerromana que se desarrollaba en el noroeste peninsular.
Detalles del lote subastado
En concreto, el inventario detalla la existencia de dos torques de oro macizo (datados entre los siglos III y I a. C.), ambos formados por una vara lisa de sección cuadrada-romboidal con aristas marcadas y extremos rematados en forma de doble escocia. El primero de ellos tiene un peso de 368 gramos y un eje horizontal de 15,10 centímetros, mientras que el segundo, ligeramente más amplio, mide 15,30 centímetros y pesa 347 gramos. A estas emblemáticas gargantillas se suma un brazalete laminar de oro que abarca desde la Edad de Bronce Final hasta el siglo I a. C., el cual presenta un diámetro de 9 centímetros y un peso de 45,29 gramos.
La venta de estos objetos ha suscitado un gran interés en el ámbito cultural y patrimonial, dado que su origen y autenticidad son temas de debate. Las instituciones implicadas continúan su labor de investigación para esclarecer la procedencia de estas piezas y su relevancia dentro del patrimonio gallego.

