
La llegada de Gastón a A Coruña
Hace ya dos décadas que Gastón arribó a A Coruña y, desde entonces, se ha consolidado como uno de los grandes protagonistas del Aquarium Finisterrae. Con sus tres metros de longitud y cerca de 200 kilos de peso, este tiburón se ha convertido en uno de los habitantes más veteranos y también en uno de los más queridos por el público.
Su historia antes de recalar en la ciudad herculina no fue sencilla. Procedente de la zona del sur de África, pasó posteriormente por la Bretaña francesa, donde la convivencia con otros ejemplares resultó complicada debido a continuos enfrentamientos por la única hembra del grupo. Fue entonces cuando se decidió su traslado a Galicia.
Adaptación a nuevas aguas
La llegada a A Coruña supuso un nuevo reto: la adaptación a las aguas atlánticas. Acostumbrado a temperaturas más elevadas, Gastón pasó por un proceso gradual de aclimatación, en el que el equipo del acuario fue ajustando poco a poco las condiciones hasta integrarlo definitivamente en la sala Nautilus, donde hoy convive sin problemas con numerosas especies.
Con el paso del tiempo, su buena adaptación y su imponente presencia lo convirtieron en uno de los grandes reclamos del acuario. Son muchos los visitantes que, nada más entrar, preguntan directamente por él, consolidándolo como una auténtica estrella del recinto.
Un deseo pendiente: encontrar pareja
Sin embargo, en este vigésimo aniversario hay un deseo pendiente: encontrarle pareja. Tras un intento fallido en el pasado, el equipo del Aquarium Finisterrae continúa trabajando para localizar una hembra compatible que permita, en el futuro, la reproducción de la especie en cautividad.
Por ahora, Gastón sigue celebrando sus veinte años como el tiburón más famoso de A Coruña, a la espera de que algún día llegue el compañero perfecto para compartir su historia.
