Las obras de la futura residencia de mayores que la Fundación Amancio Ortega (FAO) está levantando en el Barrio de A Ponte avanzan conforme a lo previsto. Este centro, que dispondrá de 120 plazas, se ubicará junto a la Plaza 200, en los terrenos de la antigua estación de autobuses. Según informan desde la fundación, se mantiene el objetivo de finalizar las obras en 2026 y entregar el inmueble a la Xunta de Galicia para su gestión, siguiendo el modelo implementado en Ferrol y A Coruña, donde ya se han inaugurado centros similares.
Cumplir con esta fecha de finalización implicaría superar un retraso de dos años en los que el proyecto estuvo estancado. Este retraso se debió, en primer lugar, a la demora del gobierno municipal en proporcionar un lugar adecuado para la residencia. Posteriormente, surgió la necesidad de cambiar el uso de la parcela, afectada por un PXOM de 1986, además de enfrentar una serie de obstáculos administrativos.
Desarrollo del Proyecto
El derribo de la antigua estación también presentó complicaciones, ya que en julio de 2024 tuvo que detenerse temporalmente debido a la presencia de okupas en el lugar de un transformador eléctrico, que fue demolido tras el desalojo realizado por la Policía Nacional. La demolición del transformador también enfrentó dificultades por problemas de permisos con Naturgy, lo que retrasó el proceso. Una vez superados estos obstáculos y con el terreno despejado, la junta de gobierno local certificó el permiso de obras para un proyecto valorado en 18,4 millones de euros.
Casi un año después, en septiembre de 2025, fuentes de la FAO confirmaron que las obras de construcción avanzan según lo planeado. Estas comenzaron en noviembre de 2024, con un plazo de ejecución de 18 meses, lo que sugiere que la finalización de las obras podría ocurrir en junio de 2026. Una vez completada la construcción y recepcionada por la Xunta de Galicia, solo quedará llevar a cabo un concurso para la gestión de la residencia, como se ha hecho en otros espacios terminados.
Características del Centro
La intención del proyecto es que las 120 plazas se distribuyan en 36 habitaciones dobles y 48 individuales, todas con baño propio. Además de ofrecer atención general a los mayores, el centro contará con una unidad especializada en Alzheimer y otras patologías similares.
La residencia en A Ponte sería la segunda intervención de la FAO en la ciudad, ya que desde septiembre de 2018 opera un centro intergeneracional en la zona de A Farixa, que combina 82 plazas de una escuela infantil con 80 de un centro de día, promoviendo la convivencia entre niños y mayores. Este modelo ha sido considerado pionero, respondiendo a las necesidades de conciliación familiar y fomentando el envejecimiento activo, según indican desde la fundación.

