julio 27, 2026

Fina Ríos descubre a los okupas en la cama, fumando y viendo la tele


Fina Ríos es una vecina de Moaña que se encuentra ausente de su hogar habitual debido a la necesidad de cuidar a su madre dependiente. Este domingo, un vecino la alertó sobre la posible entrada de ladrones en su vivienda, ya que un cristal de la casa estaba roto. Sin dudarlo, se dirigieron en coche hacia su domicilio en A Moureira, en la parroquia de Meira. Al llegar, lo primero que revisaron fue el salón, temiendo que la televisión, “que es lo más valioso que puede haber en la casa”, se hubiera llevado. Afortunadamente, encontraron el televisor en su lugar, pero sobre la mesa había evidencias de que alguien había estado comiendo y bebiendo.

Encuentro inesperado en la vivienda


Fina subió a la planta de arriba y, antes de llegar a todas las escaleras, se dio cuenta de que la puerta de la habitación principal estaba cerrada. Sin pensarlo, la abrió y, para su sorpresa, encontró a una pareja, la misma que había okupado anteriormente en O Real. “Encendieron la estufa, estaban en la cama fumando y viendo la tele, y aunque les pedí que se fueran de inmediato, mi marido aseguró que no saldrían hasta que llegara la Guardia Civil”, relató Fina. La pareja fue detenida por usurpación de morada.


La pareja pasó la noche en los calabozos de la Guardia Civil hasta que alrededor de las 10:00 horas fueron puestos a disposición judicial. No fue hasta quince minutos antes de las 15:00 horas que salieron en libertad tras un acuerdo entre las abogadas de ambas partes y el ministerio fiscal, que estableció cuatro meses de prisión y la responsabilidad civil por los daños causados en una ventana, una bañera y la ropa de cama y toallas que utilizaron en la vivienda de Fina esa noche, en la que cenaron, durmieron y se bañaron con las pertenencias de esta moañesa.

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Sentencia y condiciones de libertad


Ambos acusados aceptaron la acusación formulada por el Ministerio Fiscal, lo que llevó a que se dictara una sentencia de conformidad por un delito de allanamiento de morada y quedaron en libertad. Según fuentes no oficiales, esta libertad se otorgó con la condición de no volver a delinquir durante este tiempo; de lo contrario, podrían enfrentarse a un ingreso en prisión. Los dos abandonaron los juzgados en un vehículo de la Guardia Civil, presumiblemente en dirección a Moaña. Tan solo una hora después, ya se les vio paseando por la Avenida das Barxas.

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