julio 27, 2026

Familia de Vigo exige justicia tras denunciar acoso escolar

Los padres de una niña de 5 años que ha sido víctima de abusos físicos y verbales en el Colegio Monterrey buscan depurar responsabilidades y prevenir que situaciones similares se repitan en el centro educativo. Durante una concentración organizada por la comunidad educativa, los progenitores denunciaron que un grupo de alumnos de sexto curso, con edades entre 10 y 11 años, sometieron a su hija a un trato inaceptable.

Los padres relataron que su hija fue arrastrada por el suelo, subida a árboles y dejada allí, además de que le tapaban la cabeza y la trataban como un saco de boxeo, incluso haciéndola comer hojas. Esta información les fue transmitida por otra estudiante del centro, lo que les llevó a criticar la falta de comunicación del colegio: “Es triste que nos hayamos enterado por otra niña y no porque el colegio nos hubiera informado”. Aseguraron que los actos de violencia hacia su hija se produjeron de manera reiterada durante al menos dos semanas, lo que evidencia un claro caso de acoso escolar.

Diferencia entre violencia y acoso

La madre de la niña enfatizó que, aunque el centro califica los hechos como violencia, la distinción entre violencia y acoso es clara: “Estamos hablando de hechos reiterados, abuso de poder, humillaciones y vejaciones, se cumplen todos los patrones del acoso”. Además, mencionó que se han abierto otros tres expedientes en el colegio por casos similares.

Los padres también expresaron su preocupación por la actitud de algunos profesores y otros padres que minimizan los incidentes, considerándolos como “cosas de niños”. Calificaron como “preocupante” la falta de acción desde el principio, a pesar de que hubo alumnos que informaron al centro sobre lo que estaba ocurriendo.

Leer:  Posible caso de acoso a una niña de cinco años en un colegio de Vigo genera preocupación

Desconfianza en el colegio

El caso de acoso escolar en el Colegio Monterrey ha generado una fuerte reacción entre las familias que confían en el centro para la educación de sus hijos. Los padres de la niña denunciaron que existe una “desconfianza” generalizada hacia el colegio respecto a la seguridad de los niños, exigiendo medidas concretas y la asunción de responsabilidades para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

En total, cinco alumnos de sexto curso han sido objeto de un procedimiento disciplinario, aunque la familia había señalado que tres de ellos eran los principales agresores. También mencionaron que, en ocasiones, otros estudiantes se unían a las agresiones, lo que agrava la situación y la preocupación de los padres.

Noticias relacionadas