julio 27, 2026

El cura de Teixido expresa su malestar con Leonor por la forma en que se realizan las visitas

La visita inesperada de la princesa Leonor

En San Andrés de Teixido, donde se dice que “vai de morto quen non foi de vivo”, la presencia de la princesa Leonor ha generado una mezcla de sorpresa e incredulidad entre los habitantes del lugar, así como un notable malestar en el párroco del santuario. Durante su formación naval a bordo del Juan Sebastián Elcano, la heredera al trono realizó una breve y discreta visita a este emblemático santuario gallego, que ha dejado a muchos en el pueblo cuestionando si realmente estuvo allí.

La parada fue tan fugaz que, según algunos residentes, si no lo hubieran visto en la televisión, no lo habrían creído. La reportera de TVG destacó la importancia de la visita real, mientras que el cura de San Andrés de Teixido, Don Antón, expresó su frustración al enterarse de que la princesa pasó por el lugar sin interactuar con nadie. “Pero esas visitas fanse doutra maneira, muller”, afirmó el sacerdote, dejando claro su descontento.

Reacciones en el santuario

El párroco Don Antón no ocultó su malestar al comentar que Leonor llegó “como un foguete, chegou e escapou”, refiriéndose a la rapidez con la que se marchó. La joven no llegó a entrar en el templo, y aunque alguien avisó al sacristán al reconocerla, ella prefirió disfrutar del paisaje sin detenerse. Esta decisión dejó al sacerdote con la sotana torcida y un humor algo alterado.

A pesar de los intentos de la reportera por ver el lado positivo de la situación, los comentarios del cura resonaron en el pueblo, donde la anécdota se ha convertido en tema de conversación entre risas y resignación. Algunos vecinos esperan que en una próxima ocasión, la princesa regrese “coma debe ser” y, esta vez, cruce la puerta del santuario más visitado por vivos… y por aquellos que no lo lograron en vida.

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Un legado de tradición y fe

La historia de San Andrés de Teixido está marcada por la tradición y la fe, y la visita de la princesa Leonor, aunque breve, ha reavivado el interés por este lugar sagrado. Los habitantes del pueblo continúan comentando la situación, con la esperanza de que futuras visitas reales sean más significativas y respeten la esencia del santuario.

En definitiva, la mezcla de emociones provocada por la visita de la heredera al trono ha dejado una huella en San Andrés de Teixido, un lugar donde la vida y la muerte se entrelazan en un relato que perdura a lo largo del tiempo.

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