El 84,8% de los gallegos expresa su preocupación ante la posibilidad de que sus edificios contengan productos combustibles que puedan facilitar la propagación del fuego. Esta inquietud se refleja en el estudio sociológico titulado ‘Percepción ciudadana sobre el riesgo de incendios en las fachadas de los edificios’, realizado por NC Report para el Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio (OBS).
A nivel nacional, el estudio revela que nueve de cada diez españoles -el 91%– están «preocupados» por la posibilidad de que sus edificios contengan productos combustibles, lo que indica una tendencia generalizada hacia una mayor demanda de seguridad frente a incendios en la edificación. En comparación con la media nacional (91%), Galicia muestra una preocupación significativa, aunque la necesidad de una normativa más estricta es un clamor en todo el país.
Demandas de Normativa Más Estricta
El 86% de la población reclama una normativa «más estricta» que prohíba el uso de productos combustibles en edificios de gran altura o de uso sensible, como hospitales, residencias o colegios. Solo el 5,4% de los encuestados se muestra satisfecho con la regulación actual, lo que resalta la necesidad de una actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) para endurecer las exigencias sobre los materiales utilizados en las fachadas, una de las vías más rápidas para la propagación del fuego.
A pesar de la amplia demanda de una normativa más ambiciosa, el apoyo es especialmente notable en comunidades como Cataluña (90%), Castilla y León (89,7%) y País Vasco (89,7%). Esta preocupación por la seguridad se ha convertido en un valor ciudadano prioritario, con el 92,8% de los encuestados considerando la seguridad «importante o muy importante» en una rehabilitación de fachada.
Desconocimiento y Sensibilidad Creciente
A pesar de la alta preocupación, el estudio revela una falta de información generalizada: el 62,3% de los encuestados no sabe qué productos se emplearon en la fachada de su vivienda, y el 60% desconoce cómo la combustibilidad de esos productos influye en la propagación del fuego. En comunidades como Galicia (46,4%), la Comunidad Valenciana (44,1%) y Cataluña (42,3%) se observa un mayor grado de conocimiento, aunque ninguna región supera el 50%, lo que indica un amplio margen de mejora en la difusión de información.
El director del Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio, Andrés Pedreira, ha subrayado la necesidad de una normativa más clara y restrictiva, así como de un mayor esfuerzo informativo. Los datos demuestran que la ciudadanía entiende que la seguridad no está reñida con la sostenibilidad ni con el ahorro económico, y que la prevención y la eficiencia deben ir de la mano.
Para abordar esta falta de información, el Observatorio ha presentado la ‘Guía de soluciones constructivas combustibles-no combustibles’, diseñada para ayudar a ciudadanos, comunidades de propietarios y profesionales del sector a identificar qué tipos de fachadas presentan mayor riesgo de propagación del fuego. Esta guía, concebida como una herramienta didáctica y accesible, explica de manera clara la diferencia entre soluciones combustibles y no combustibles, así como los criterios básicos para emplear materiales aislantes de forma segura en la fachada del edificio.

