julio 28, 2026

Descubre cómo proteger tu empresa de las crecientes ciberestafas en Galicia

La Policía Nacional ha emitido una alerta sobre un incremento de ciberestafas en Galicia que se basan en la suplantación de identidad y la ingeniería social. Estos ataques están dirigidos tanto a empresas como a trabajadores individuales, con el objetivo de desviar fondos a través de engaños en procesos comunes, como el pago de nóminas o facturas de proveedores.

Ante este aumento de fraudes, las autoridades subrayan la necesidad de fortalecer los protocolos de seguridad y la formación interna para prevenir pérdidas económicas. La situación actual exige una mayor vigilancia y precaución por parte de todos los actores involucrados en el manejo de información financiera.

Estrategias para la prevención de ciberestafas

Para mitigar el riesgo de convertirse en víctima de ciberestafas, es fundamental seguir ciertas recomendaciones. En primer lugar, se debe verificar siempre a través de un segundo canal cualquier cambio relacionado con cuentas bancarias, pagos o transferencias, evitando basarse únicamente en correos electrónicos. Además, es crucial desconfiar de la urgencia extrema que a menudo utilizan los ciberdelincuentes, quienes suelen presionar a sus víctimas para que actúen rápidamente.

Otro aspecto importante es revisar cuidadosamente el correo del remitente, prestando especial atención al dominio, ya que los estafadores suelen modificarlo ligeramente para hacerse pasar por empresas legítimas. También se recomienda implantar un sistema de doble autorización en los pagos y establecer claramente cuáles son las transferencias importantes, así como los cambios de cuentas bancarias y los pagos a proveedores.

Tipos de ciberestafas más comunes

Entre los tipos de ciberestafas más frecuentes se encuentra el fraude BEC (correo corporativo comprometido), que implica la suplantación de empleados o proveedores para desviar pagos de nóminas o facturas. Asimismo, la estafa del CEO se basa en la suplantación de directivos, quienes exigen transferencias urgentes bajo presión. Otro método común es el fraude de falso repartidor, donde se simulan envíos retenidos para exigir pagos inmediatos.

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La suplantación de proveedores también es un riesgo significativo, ya que los estafadores interceptan facturas reales y envían datos bancarios falsos para redirigir los pagos. La creciente sofisticación de estos ataques digitales resalta la importancia de implementar protocolos de verificación y mantener una actitud de desconfianza ante solicitudes urgentes, lo cual es esencial para proteger los activos económicos de empresas y trabajadores en Galicia.

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