julio 27, 2026

Casi la mitad de los gallegos asegura su descanso eterno antes de tiempo

El origen del seguro de decesos en España se sitúa en Galicia, donde se relaciona con los gremios de pescadores y canteros a principios del siglo XX. Estos grupos establecieron fondos de compensación para proteger a sus familias ante los accidentes en el mar y las elevadas tasas de mortalidad de la época. La solidaridad y el deseo de cubrir los gastos funerarios motivaron a estos colectivos a desarrollar las primeras formas de seguro de decesos, que se popularizaron y dieron origen a las aseguradoras actuales.

La cultura de la previsión en Galicia

Quizá por este motivo, en Galicia la previsión ante la muerte se ha convertido en una costumbre profundamente arraigada: uno de cada dos gallegos ya tiene asegurado su entierro. Esta comunidad se destaca por su alta penetración en los seguros de deceso, superando ligeramente la media española. Esto implica que más de 1,2 millones de gallegos (de un total de 2.720.000 habitantes) cuentan con un seguro de decesos, según los últimos datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa). En este contexto, Pontevedra lidera el ranking con un 52% de asegurados, seguida por A Coruña, con un 48%.

El coste medio de un entierro en Galicia se sitúa en torno a los 4.000 euros, siendo una parte significativa de este gasto atribuible al IVA del 21%, que grava estos servicios como si fueran un lujo. En el resto de España, el seguro de decesos mantiene una sólida presencia en los hogares, con un 45,6% de la población —22,3 millones de personas— que contaba con esta protección al cierre de 2024. Esta estabilidad en la contratación refleja la confianza que genera este producto, que sigue siendo uno de los más extendidos entre la población, junto con el seguro de automóvil y el de vida.

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Distribución del seguro de decesos en España

La cobertura de decesos muestra un notable arraigo territorial. En Cádiz, se registra la mayor aceptación, con el 77,1% de los gaditanos asegurando su sepelio. Le siguen Ávila (73,6%) y Badajoz (72,5%). En contraste, Teruel (19,8%), Soria (20,1%) y Huesca (21%) son las provincias donde esta protección está menos extendida, aunque aún así, alcanza a uno de cada cinco habitantes en estos territorios.

El seguro de decesos tiene una aceptación notable tanto en grandes ciudades como en pueblos más pequeños. Su presencia es significativa independientemente del tamaño del municipio, siendo ante todo un producto familiar, ya que las pólizas suelen cubrir a varias generaciones de una misma familia. Esto explica las altas tasas de cobertura en todas las edades. Aunque las personas mayores de 50 años presentan ratios superiores al 50%, también se observan índices significativos de cobertura entre los jóvenes, que oscilan entre el 30% y el 40% en la población menor de 35 años.

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