julio 27, 2026

Barrocás y O Vinteún, lugares elegidos por los ocupantes del edificio afectado por el incendio

Problemas de okupación en A Ponte y O Vinteún

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Ponte Canedo, Olga Giráldez, ha señalado que “O que sae dun souto métese noutro” para describir la situación de la okupación en A Ponte y O Vinteún. En estas áreas, grupos de okupas se trasladan entre varios edificios abandonados para pasar la noche o llevar a cabo otras actividades, entre las que los residentes han mencionado el tráfico de drogas.

La situación se ha agravado tras la pérdida del edificio en la calle Vicente Risco 1 el pasado sábado. Los sin techo han sido localizados en dos puntos del barrio de O Vinteún: el cruce de la avenida de Santiago con el Camiño Real Cudeiro Sur, y la recientemente restaurada Alejandro Pedrosa.

Reacciones de los vecinos

En el primer caso, un grupo indeterminado de personas accedió al inmueble rompiendo una puerta lateral para sortear un tapiado previo. “Es un problema constante”, comentan los empleados de la gasolinera cercana, “vienen, arman follón, los echan y acaban volviendo”. Un cliente añade que “a veces ha venido la policía, aquí y más abajo. Algunas casas han tenido que ser tapiadas, pero siempre regresan”.

Una residente del barrio expresa su preocupación: “ahí había de todo. A miña filla vive un pouco mais abaixo. Puxeran o ascensor hai dous anos, e quitaron os cables e derramaron todo”. Además, menciona que “eu téñolle un medo, porque mira o incendio que houbo. Iso non podían permitilo, carai. Tiñan que controlalo un pouquiño”.

Impacto social y sanitario

Roberto González, vocal del Sindicato Unificado de Policía (SUP), advierte que “alrededor de estas ocupaciones terminan apareciendo numerosos delitos conexos y problemas de convivencia que afectan directamente a vecinos y barrios enteros, como enganches ilegales a la red eléctrica, con el consiguiente riesgo de incendios”.

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González también señala que Ourense enfrenta un “problema profundamente social y sanitario”, donde la reincidencia es prácticamente constante entre personas con numerosos antecedentes. Esto se agrava por la existencia de inmuebles abandonados y en estado ruinoso, cuya propiedad, en muchos casos, se desentiende completamente de su conservación, permitiendo que los accesos permanezcan abiertos o en condiciones deficientes.

Como parte de la solución, el analista inmobiliario Benito Iglesias propone que el Concello elabore su propio plan de vivienda, que incluya ayudas para obras de conservación en edificios antiguos con graves daños estructurales o solares vacíos. Para Iglesias, “no se trata de una medida únicamente urbanística, sino de seguridad pública. Los desperfectos en un edificio abandonado pueden dañar el valor de los circundantes”.

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