octubre 18, 2026

Yāna Yoga: yoga y meditación en Sigüeiro para quienes nunca los han practicado

Yāna Yoga es un centro de yoga y meditación en Sigüeiro, en el municipio de Oroso (A Coruña), cerca de Santiago de Compostela. Lo dirige Vanesa, instructora de Yoga Integral con certificado de profesionalidad de la Xunta de Galicia, que ofrece clases presenciales en grupo, clases particulares y clases grabadas online. En esta entrevista explica cómo acerca el yoga y la meditación a personas que nunca los han practicado.

¿Cómo llegó al yoga y desde cuándo da clases en Sigüeiro?

El Yoga es algo que me interesó desde que era bastante joven, pero realmente yo comencé a practicar hasta bastante más tarde, cerca de los 40 años. Mi trabajo exigía muchas horas sentada delante de un ordenador y eso estaba pasándome factura. Dolores y muchas tensiones cervicales, de espalda, estrés, ansiedad, irritabilidad… realmente me propuse comenzar a practicar por la espalda y las contracturas, ¡desconocía que me serviría para todo lo demás! Años más tarde llegó un momento en que sentí que quería saber más, quería profundizar, y me lo planteé como una salida laboral. Siempre me gustó dar clases (aunque impartía clases de otras materias completamente distintas al yoga) y decidí estudiar para ser instructora, obtener un certificado de profesionalidad y comenzar a impartir clases. Al principio impartí clases aquí y allá: clínicas, concellos, etc., pero después de 2 años así, como profesora ambulante, decidí lanzarme y abrir mi centro. Abrí Yana Yoga en Sigüeiro hace un año, este es mi segundo curso y aunque no tenía pensado abrir en Sigüeiro el destino me llevó allí.

Si alguien no ha practicado nunca yoga ni meditación, ¿qué se encuentra en su primera clase?

Normalmente las personas que nunca han practicado me preguntan y yo les oriento, según lo que están buscando y su estado físico y anímico les recomiendo un tipo u otro de clase. Todas las clases se adaptan en mayor o menor medida a cada persona (en cuanto a la parte física) y todos practicamos y aprendemos técnicas de respiración y meditación. El ambiente de las clases siempre es relajado y fomentamos «la mirada interior», no vienen a clase a mirar a los demás y compararse, no hay competición. El primer día suele ser un poco confuso para alguien que nunca ha practicado, pero al segundo día ya se sienten como en casa.

¿Qué cree que diferencia sus clases de otras propuestas de la zona?

Algo que comparten todas las tipologías de clase que imparto es que no necesitan estar continuamente pendientes de lo que estoy haciendo. No se sienten perdidos porque aprenden. Aprenden a adaptar las posturas y la práctica a su condición y posibles lesiones o dolencias. Consiguen un nivel de autonomía que hace que puedan centrarse más en sus propias sensaciones tanto físicas como mentales. Todas nuestras clases incluyen una forma u otra de meditación, además de relajación y técnicas de respiración. No nos quedamos solo en una serie de posturas o ejercicios y luego una relajación, todas esas posturas, ejercicios y relajación están precisamente para preparar lo que viene después que es lo más importante de la clase: el pranayama (técnicas de respiración) y la meditación.

¿Qué lugar ocupa la meditación en sus clases y qué tipo de meditación enseña?

La meditación es el fin último de toda práctica de yoga. Una clase de yoga sin meditación es una clase incompleta. Durante la sesión vamos preparando cuerpo y mente para poder meditar con más presencia y menos distracciones. Normalmente practicamos meditación concentrativa, aunque ocasionalmente hacemos meditaciones guiadas.

¿Recuerda algún momento de una clase que resuma bien su forma de enseñar?

En una ocasión una alumna me dijo que durante toda la clase voy construyendo una bolita, como una burbuja. Una bolita brillante en la que voy introduciendo a cada alumno hasta que se sienten protegidos, abrigados. Como en un refugio de calma. Me pareció muy bonito. También otra alumna me dijo: ¡Pues hoy llegué enfadada a clase, pero ya se me ha pasado todo!

¿Qué le diría a alguien que piensa que el yoga no es para él o para ella?

He escuchado muchas veces eso, sobre todo acompañado de «yo es que necesito mucho movimiento, para agotarme y así poder dormir mejor. Tanta relajación me estresa». Estas personas son las que más lo necesitan porque no saben parar, no son capaces de regular su nivel de estrés si no es agotando el cuerpo para que la mente se aquiete. Las clases de yoga no son solo «relajación» o «estirar». Son mucho más, compruebas tu fuerza, tu equilibrio, tu paciencia, enfrentas frustraciones, aprendes a aceptar límites o a superar miedos. Liberas tu cuerpo de tensiones muy antiguas, que ni siquiera conoces muchas veces. No vienes a clase de yoga a entretenerte un rato y hacer ejercicio (que un poco sí, vale) pero el yoga no es divertido, ni es una clase para socializar (al menos en mi centro). Vienes a trabajar, a entenderte un poquito mejor, a encontrar un equilibrio que puedas llevar a tu vida diaria.

DIRECCION: Rúa do Campo, 23, portal 5, Bajo, 15888 Sigüeiro

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