A partir del próximo 3 de noviembre, las escuelas primarias y secundarias de México implementarán una prohibición en el uso de teléfonos celulares y tabletas durante el horario escolar. Esta decisión fue anunciada por Mario Delgado, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), quien explicó que la medida fue aprobada en conjunto con el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) tras diversas consultas sobre el impacto de los dispositivos digitales en el aprendizaje y la salud mental de los estudiantes.
Delgado destacó que este acuerdo representa un paso crucial para salvaguardar los derechos de los niños y adolescentes, priorizando su bienestar mental, su aprendizaje y su desarrollo integral. “Es esencial fortalecer la atención, el contacto humano y la comunidad en nuestras escuelas”, enfatizó el secretario.
Regulación Adaptada a Cada Nivel Educativo
Las autoridades educativas han establecido que la regulación del uso de celulares variará según el nivel educativo. En las escuelas primarias y secundarias, estos dispositivos estarán prohibidos durante toda la jornada escolar, incluyendo los recreos. En contraste, las instituciones de nivel medio superior tendrán la capacidad de definir su propia normativa mediante consensos con la comunidad educativa, permitiendo un uso pedagógico y crítico de los dispositivos. Las universidades, por su parte, gozarán de autonomía para establecer sus propias regulaciones internas.
El secretario aclaró que la medida no prohíbe la entrada de teléfonos móviles a las escuelas, sino que busca regular su uso durante las horas de clase. Se contemplan excepciones para situaciones de emergencia o actividades pedagógicas específicas, siempre que sean justificadas y autorizadas por la dirección del plantel.
Un Enfoque Basado en la Consulta Educativa
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, subrayó que la regulación del uso de celulares en el aula no es una novedad en el país, ya que al menos 16 entidades federativas cuentan con normativas similares. La mandataria anticipó que el acuerdo será publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), lo que permitirá su entrada en vigor en los primeros días de noviembre.
La elaboración de esta normativa es el resultado de un proceso que incluyó la participación de diversos actores en el ámbito educativo. Se realizaron foros regionales en los que académicos, docentes y padres de familia discutieron sobre el tema, además de una consulta nacional que involucró a más de 565,396 trabajadores de la educación. Este sondeo reveló que más del 80% de los maestros apoyan la regulación de dispositivos digitales en las aulas, reconociendo que su uso puede interrumpir el aprendizaje y afectar la atención de los estudiantes.
Un Paso hacia la Mejora Educativa
El secretario de Educación Pública relacionó estos hallazgos con los resultados de la última edición del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA 2025), que evidenció un rezago histórico en ciencias, comprensión lectora y matemáticas entre los estudiantes de 15 años. Esta nueva regulación forma parte de una estrategia nacional más amplia que busca promover el bienestar de la juventud. Dentro de esta iniciativa se encuentra el programa “El ABC de las Emociones”, concebido para abordar la salud mental y el equilibrio socioemocional de jóvenes de 14 a 18 años mediante un enfoque preventivo.
Claudia Sheinbaum ha manifestado en varias ocasiones el interés de su administración por regular el uso de redes sociales, dispositivos móviles y sistemas de inteligencia artificial entre la juventud, con el fin de mitigar posibles impactos negativos en su rendimiento académico y preservar su salud mental.
Unirse a la Tendencia Global
Con la implementación de esta normativa, México se añade a una creciente lista de países que ya han establecido restricciones sobre el uso de dispositivos electrónicos en las aulas. Datos de la UNESCO indican que el número de naciones con regulaciones nacionales en este ámbito ha aumentado considerablemente. Entre 2023 y 2026, el porcentaje de países con normas específicas sobre el uso de teléfonos celulares en instituciones educativas pasó del 24% al 58%, lo que se traduce en 114 sistemas educativos que han adoptado medidas en este sentido.
