El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha emitido una advertencia preocupante: el planeta está destinado a superar el límite de calentamiento global de 1.5 °C, en comparación con los niveles de la era preindustrial, establecido en el Acuerdo de París. Esta situación podría materializarse antes de que finalice esta década. Este diagnóstico es el eje del nuevo informe titulado ‘Limitando el sobrecalentamiento global’, que examina las repercusiones y riesgos asociados con el inminente aumento de la temperatura global, así como las acciones necesarias que la humanidad deberá emprender ante un futuro marcado por el calentamiento.
El documento reconoce que, aunque la comunidad internacional ha logrado ciertos avances en la lucha contra el cambio climático, la rapidez de las acciones globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero no ha sido suficiente para prevenir que el calentamiento global supere los 1.5 °C en los próximos años.
Una advertencia sin precedentes
Este anuncio representa la primera vez que un organismo de la ONU establece de forma contundente que la Tierra rebasará el límite climático, diseñado para evitar los efectos más devastadores e irreversibles del cambio climático. Hace dos años, el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S) reveló que la temperatura media global había excedido, por primera vez en un año calendario, la marca de 1.5 °C en comparación con los niveles de referencia. Sin embargo, este evento no se consideró un incumplimiento del Acuerdo de París, ya que la ONU aclara que un solo mes o año por encima de ese umbral no significa que se haya fracasado en el objetivo climático.
En contraposición, el nuevo informe del PNUMA indica que el calentamiento global podría mantenerse de manera constante por encima de este límite, lo cual sí representaría un incumplimiento del objetivo climático internacional. No obstante, la organización enfatiza que esto no implica que se deba abandonar la meta.
Una curva de calentamiento global
El análisis del PNUMA describe cómo el mundo se aproxima a una era de sobrecalentamiento, que puede ser visualizada como una curva denominada “trayectoria de sobrepaso”. Esta trayectoria se compone de cuatro fases: la superación del límite de calentamiento global, un pico de temperatura sostenido entre 1.5 °C y 2 °C, un posterior descenso y finalmente, una fase de estabilización.
Mirey Atallah, jefa de la subdivisión de Adaptación y Resiliencia del PNUMA y coordinadora del informe, explica que la humanidad ahora debe enfrentar la crisis climática en un contexto de temperaturas superiores a 1.5 °C en comparación con la era preindustrial. “Este es el punto de partida para comprender la urgente necesidad de reducir drásticamente las emisiones y mitigar la severidad de la trayectoria de sobrepaso en la que nos encontramos”, subraya.
Escenarios de calentamiento y sus riesgos
El informe sugiere que, durante este siglo, el planeta podría experimentar un incremento de hasta 1.8 °C en comparación con los niveles anteriores a la Revolución Industrial. Este escenario, considerado como el más optimista, requeriría una reducción del 50% en las emisiones de contaminantes a nivel global durante la próxima década, con un objetivo de eliminarlas por completo hacia 2050. Sin embargo, también se contemplan proyecciones que sobrepasan los 2 °C.
“Con cada fracción de grado adicional por encima de 1.5 °C, los riesgos y los impactos se intensificarán, lo que resultará en consecuencias climáticas cada vez más severas”, advierte el estudio. Entre las repercusiones anticipadas se encuentran el aumento en la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos y la pérdida de ecosistemas, lo que plantea mayores riesgos para los pequeños Estados insulares en desarrollo y las ciudades costeras.
Un llamado urgente a la acción climática
El informe también prevé efectos generalizados sobre la salud humana, la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la biodiversidad, así como la infraestructura y las economías. António Guterres, secretario general de la ONU, destacó que las recientes olas de calor, incendios e inundaciones son un claro indicio de lo que puede venir. “Es crucial que limitemos el aumento de temperatura por encima de 1.5 °C a un nivel mínimo y por el menor tiempo posible. Esto requiere ambición desmedida”, añadió.
En este contexto, el informe aboga por una reducción rápida y significativa de las emisiones, la aceleración de la transición de combustibles fósiles hacia energías renovables, y la implementación de políticas más efectivas que aseguren inversiones adecuadas, así como un enfoque equitativo y justo hacia el cambio climático. “Ahora es el momento de intensificar los esfuerzos en la acción climática. Podemos y debemos seguir el camino correcto, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, reforzando la resiliencia y la adaptación, y garantizando que el aumento de 1.5 °C sea lo más pequeño y breve posible”, concluyó Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.
