La Copa del Mundo de este año ha evidenciado un fenómeno notable en el ámbito del ragebait. La FIFA ha reportado que se registraron 89,000 publicaciones abusivas en línea durante la fase de grupos, lo que representa un incremento de 13 veces en comparación con el torneo anterior en Catar.
La controversia ha surgido por diversos motivos, como el gol anulado de Mostafa Ziko contra Argentina, el de Vinícius Júnior contra Escocia, otro gol anulado de Irán en tiempo extra contra Egipto y el error gráfico en la decisión de penalti entre Catar y Suiza, que la FIFA atribuyó a una “falla técnica”. Estos incidentes han convertido al fútbol en un canal para expresar la ira en internet.
El auge del descontento
Gritarle al árbitro a través de la televisión es una práctica tan antigua como el propio deporte, pero ahora los momentos más destacados del fútbol son recortados, editados y presentados a aquellos que disfrutan criticarlos.
Esto explica por qué millones de personas ven Emily in Paris a pesar de considerarla mala, y por qué los espectadores analizan cada episodio de Love Island mucho después de que los créditos han terminado. Cuando la última temporada de Euphoria llegó a su fin en mayo, ya había sido objeto de un intenso escrutinio en TikTok, Reddit y otros foros, donde las críticas se convirtieron en parte del entretenimiento.
Creadores y la cultura de la reacción
Existen comunidades enteras de creadores dedicados a reaccionar a los influencers, donde programas como The Diary of a CEO generan días de indignación a partir de un solo clip. El éxito de Dubai Bling, constantemente comparado con Selling Sunset y Bling Empire, también se basa en la discusión sobre la autenticidad del contenido.
La Dra. Hadeel Alhaddadeh, profesora adjunta en la Canadian University Dubai, señala que “la renovación para una cuarta temporada sugiere que este debate no afecta negativamente a la serie; más bien, parece ser parte de su motor”. Este fenómeno explica por qué el ragebait ha ganado popularidad y se ha consolidado como un género de contenido en línea en el último año.
Psicólogos y expertos en medios advierten que el hate-watching y el ragebait a menudo se malinterpretan como desinterés, cuando en realidad son todo lo contrario. Una encuesta de 2025 reveló que casi dos de cada cinco estadounidenses ven programas que les desagradan activamente, siendo la mayoría de ellos de la Generación Z.
El Dr. Robert Chandler, psicólogo clínico, explica que “el cerebro está diseñado para detectar lo que se considera importante o impredecible, no solo lo placentero”, lo que explica por qué se presta atención a las señales de desprecio en los medios. Bethany Teachman, profesora de psicología en la Universidad de Virginia, añade que la ira actúa como una poderosa señal de comunicación que indica que ha ocurrido una injusticia, activando así la amígdala del cerebro.
