julio 27, 2026

Fracking en México: posibles impactos de escasez de agua y sismos inducidos para más de 6 millones de personas

Mientras en México se debate la posibilidad de ampliar el uso del fracking, se habla poco sobre los lugares donde podría implementarse y los impactos que esto podría generar. Un reciente informe de la organización CartoCrítica señala que la extracción de gas y petróleo a través de este método implicaría una gran intervención en territorios que albergan a casi 6 millones de personas en el país.

El estudio, que compila información de diversas instituciones públicas, atlas geológicos, informes y pozos exploratorios, advierte que las regiones con los principales yacimientos no convencionales de hidrocarburos (donde se busca impulsar el fracking) abarcan una zona de influencia de 7.7 millones de hectáreas en siete estados del país. En estas áreas, donde residen aproximadamente 6 millones de personas, se identifican potenciales conflictos por la escasez de agua debido a la gran demanda de este recurso que requiere la fracturación hidráulica.

Impactos en comunidades rurales

La investigación también destaca que las zonas de interés atraviesan localidades rurales dispersas y afectan a 2405 propiedades comunales, muchas de ellas indígenas o con acceso limitado a servicios básicos, como agua, drenaje y atención médica.

Los autores del estudio advierten que la falta de información pública actualizada impide que las comunidades conozcan con precisión si sus territorios están incluidos en los planes energéticos del país. Además, especialistas consultados explican los impactos que el fracking tiene en este tipo de territorios, no solo en México, sino también en otras regiones del continente, como la Patagonia argentina o la Cuenca Pérmica de Estados Unidos.

Fracking en regiones con escasez de agua

Una de las áreas destacadas en el estudio es la región petrolera Sabinas-Burro-Picachos, ubicada en los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, que colinda con Estados Unidos. La investigación indica que para extraer solo el 10% de los recursos proyectados en esta región se necesitaría la explotación de 2233 pozos y 167.5 millones de metros cúbicos de agua dulce para recuperar 6.7 billones de pies cúbicos de gas, lo que equivale a dos años del consumo nacional actual de gas.

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No obstante, el estudio advierte que la demanda de agua para fracking recaería en una región donde el 83% de la superficie se encuentra en estrés hídrico. Además, cuenta con acuíferos en declive y una proyección de estrés hídrico alto o extremo hacia 2050.

Se destaca que a nivel nacional, 18.6% del agua requerida para fracking se ubica en cuencas o acuíferos sin disponibilidad actual. En el caso de la región Sabinas-Burro-Picachos, este porcentaje asciende al 100%, según la investigación.

“¿De dónde van a obtener el agua, si la cuenca y el acuífero ya no tienen? En Estados Unidos utilizan el agua del Río Bravo, pero en México no contamos con esa opción. El conflicto del agua es muy evidente en Sabinas-Burro-Picachos”, se menciona en el estudio.

En esta región, donde se podría llevar a cabo la extracción de hidrocarburos no convencionales, residen cerca de 1.3 millones de personas, distribuidas mayormente en 26 localidades urbanas y 1850 rurales.

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