Galicia se posiciona como la comunidad de España con menor atención en alta velocidad. La falta de competencia en el sector provoca que los precios sean significativamente más altos en comparación con otras líneas. La operadora Renfe asigna a esta ruta los trenes de menor calidad, a pesar de que estos son los más modernos en su flota. Por ejemplo, los trenes han sido retirados del servicio AVLO Madrid-Barcelona, mientras que las líneas de Levante y Andalucía disfrutan de trenes superiores y tarifas más asequibles, gracias a la presencia de tres compañías competidoras. Además, Galicia es la única región que presenta tramos de vía única en toda la red de alta velocidad, lo que genera cuellos de botella que resultan en retrasos e incidencias frecuentes.
La situación se evidenció el pasado miércoles, cuando los pasajeros de un AVLO entre Madrid y Vigo llegaron a su destino con siete horas de retraso. De este tiempo, dos horas se debieron a la demora en la salida del tren y cuatro horas más fueron causadas por problemas en el cambiador de anchos de Taboadela. Este cambiador, situado a 17 kilómetros de la estación de Ourense, complica aún más las operaciones de rescate de los viajeros en caso de incidentes.
Problemas estructurales en la línea
La configuración de la línea, que incluye tramos de vía única y diferentes anchos, se ha convertido en un obstáculo significativo para la circulación de trenes de otras compañías. Esto deja a los usuarios a merced de un único operador, Renfe, que, al no enfrentar competencia, impone las tarifas más elevadas de toda la red de alta velocidad en España.
La disparidad en los precios de los billetes es notable, afectando directamente a los usuarios gallegos. Por ejemplo, los precios de los tres servicios low cost (AVLO) de Renfe entre Ourense y Madrid para el próximo martes eran de 59 euros (tren de las 6:24 horas), 89 euros (a las 11:27 horas) y 79 euros (17:04 horas). En contraste, la misma operadora ofrecía billetes para dos trenes AVLO entre Madrid y Sevilla a 15 y 25 euros. Esta diferencia se debe al monopolio de la línea gallega, mientras que en corredores como el andaluz, Levante y Barcelona, Renfe compite con Ouigo e Iryo.
Comparativa de servicios y calidad
Ouigo ofrece billetes para mañana a 17 euros y un tercer tren a 19 euros entre Madrid y Sevilla. Por su parte, Iryo, que opera con cuatro trenes en ese corredor, tiene tarifas a partir de 25 euros en su opción más económica y 57,34 euros por una tarifa Infinita Bistro, que incluye comodidad, gastronomía y la posibilidad de cambiar el billete. En comparación, entre Ourense y Madrid, además de los tres AVLO y el Alvia que proviene de Lugo, Renfe ofrece siete trenes AVE, con precios que oscilan entre 60,70 euros y 95,35 euros, siempre en tarifa básica, sin opción de elegir asiento ni posibilidad de modificar el billete.
En el corredor Madrid-Sevilla, Renfe tiene billetes básicos en AVE a partir de 21,10 euros y hasta 67,50 euros para el más caro. Esto significa que el AVE más costoso entre Madrid y Sevilla resulta más barato que el más asequible entre Ourense y Madrid. El precio más alto de Iryo es de 84,33 euros en el tren de las 12:46 horas, que incluye comida y todas las ventajas de la tarifa Infinita Bistro. Para acceder a un servicio similar entre Ourense y Madrid, como en el tren que sale a las 15:13 horas y que incluye comida y asiento extragrande, se requiere un pago de 117 euros, viajando en un tren de menor calidad, dado que se trata de un Avril.
La calidad del servicio también es un aspecto crítico. Nueve de los once trenes que circulan entre Ourense y Madrid pertenecen a la serie 106, los Avril, que han recibido numerosas quejas por su falta de confort y fiabilidad. Estos trenes, a pesar de su modernidad, han sido objeto de críticas debido a asientos rígidos, ruidos y vibraciones, lo que ha llevado a su retirada de la línea Madrid-Barcelona.

