julio 27, 2026

El esqueleto de Quintela se transformará en un bosque autóctono

El esqueleto de hormigón que se erige en la entrada a Ourense por Eirasvedras cuenta, finalmente, con un plan técnico para su demolición. El Concello de Ourense ha lanzado a concurso el proyecto de derribo del inacabado Centro de Recursos Ambientales de Galicia, anteriormente conocido como el Centro de Interpretación dos Parques Naturais. Este proyecto tiene un presupuesto base de licitación de 635.842,03 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de seis meses. La urgencia es evidente: la administración local debe concluir la demolición y la posterior renaturalización del terreno antes del 31 de mayo de 2027 para no perder una subvención de 650.000 euros otorgada por el Ministerio para la Transición Ecológica.

El documento técnico, elaborado por el arquitecto Manuel Vidal García, especifica que la intervención no se llevará a cabo mediante una voladura rápida, sino a través de un meticuloso proceso de “deconstrucción”. Se utilizará un sistema de demolición combinada, que actuará de manera estricta de arriba hacia abajo y en el orden inverso al de su construcción. Las labores comenzarán con el desmontaje de la cubierta y sus elementos distintivos.

Prohibiciones y métodos de trabajo

El texto del proyecto prohíbe de manera explícita el derribo “por descalce” o “por vuelco”, una técnica que implicaría la destrucción de los soportes de la planta baja para provocar un colapso instantáneo de la estructura, dada su altísima peligrosidad e imprevisibilidad. Se procederá a aligerar el peso de las plantas de forma simétrica para evitar descompensaciones. Una vez que las zonas superiores estén preparadas, maquinaria pesada equipada con pinzas demoledoras, cizallas y martillos hidráulicos irá desmantelando de manera gradual los forjados, muros y pilares de las dos plantas sobre rasante y el semisótano.

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Esta intervención pone fin a las aspiraciones del actual gobierno local de transformar la parcela en un gran aparcamiento para el área termal. Las bases de la ayuda estatal y el propio proyecto técnico exigen la recuperación ecológica del entorno, destinando más de 66.000 euros del presupuesto total a esta tarea. Las máquinas deberán descompactar el suelo que ha estado oprimido durante años por las cimentaciones y aportar nueva tierra vegetal.

Un costo elevado para las arcas públicas

Posteriormente, se procederá a la plantación de un bosque de especies autóctonas, que incluirá carballos, amieiros, salgueiros, fresnos y abedules. La urbanización será mínima, limitándose a sendas de tierra y mobiliario de madera. La construcción que se demolerá ocupa una superficie de 3.026 metros cuadrados, mientras que la finca destinada al bosque abarca 26.339 metros cuadrados.

Esta acción pone fin a un naufragio institucional que ha costado a las arcas públicas cerca de 3,5 millones de euros. Concebido en los años previos a la burbuja inmobiliaria como un edificio de vanguardia que costaría 10 millones de euros, el proyecto acumuló un gasto de 230.000 euros en expropiaciones de urgencia y consumió más de 2,1 millones de fondos europeos en la construcción de su estructura. A pesar de que en octubre de 2010 se llevó a cabo la colocación de la primera piedra con la presencia de representantes de todas las administraciones, la declaración de la parcela como zona inundable por parte de la Confederación Hidrográfica y la falta de consenso político para prorrogar la financiación detuvieron las obras a finales de 2011.

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