Un parque que ha perdido su esencia natural y que ahora presenta una notable carencia de vegetación, ha dejado de ser el emblemático espacio que una vez fue en la ciudad. Esta transformación es el resultado de la remodelación llevada a cabo por el Concello de Ourense, que ha convertido el Jardín del Posío en un lugar desprovisto de su alma original.
Un legado histórico en peligro
Desde su creación en 1846, este parque botánico ha sido un símbolo verde para la ciudad. La reciente obra no solo ha destruido un espacio natural vital entre edificios, sino que también ha borrado un patrimonio histórico de casi 200 años. La transformación ha convertido el Jardín en un parque infantil genérico, pero de dimensiones ampliadas. Según Xosé Santos, portavoz de Amigas das Árbores, esta remodelación «atenta contra el patrimonio vivo de la ciudad y no cumple con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud ni de la Unión Europea».
Además, se ha perdido un refugio climático esencial en el centro urbano, que proporcionaba alivio durante las olas de calor veraniegas. Con la nueva estructura, se prevé que el efecto sea contrario, aumentando las temperaturas debido al uso de cemento y la falta de sombras.
Inversión y reapertura sin aviso
Para llevar a cabo esta transformación, el Concello dedicó 16 meses -cuatro más de lo inicialmente previsto- y un total de 2,8 millones de euros -200 mil euros más que el presupuesto original-. La inauguración se realizó sin previo aviso, mientras aún se podían ver camiones de obra circulando por el parque.
El nuevo Jardín del Posío estará abierto de siete de la mañana a doce de la noche, priorizando la zona de restauración sobre el patrimonio natural. Además, se ha incluido una nueva cafetería, que será licitada próximamente con la intención de abrir en un plazo de tres meses.

