El director xeral de Defensa do Monte llevó a cabo una intervención a petición propia para informar sobre el incremento de recursos y brigadas para la campaña de alto riesgo de este año, ya anunciados por la Xunta en las últimas semanas, en el marco del plan Pladiga. Reconoció los datos «contundentes» de incendios en 2025, que «deben interpelar a todos».
Investigación sobre el desbroce
La intención de aclarar quién dio la orden de desbroce en condiciones extremas el 12 de agosto de 2025, en medio de una ola de incendios y en un periodo en el que esos trabajos estaban «terminantemente prohibidos», ha quedado en el aire en la Comisión de Agricultura, celebrada este miércoles.
Secundino Fernández (BNG) ha exigido que «se depuren responsabilidades y se llegue al final» con la «dimisión» de cargos del PP y en la Xunta en relación con la orden de desbroce en condiciones extremas el 12 de agosto de 2025, en medio de una ola de incendios y en un periodo en el que esos trabajos estaban «terminantemente prohibidos».
Responsabilidades y críticas
Las dudas persisten en torno a la pregunta de «qué hacía una máquina contratada por la Xunta, a través de Seaga, trabajando en una pista municipal» y «por qué la alcaldesa de Oímbra no paralizó la roza en esa pista de titularidad municipal».
También se ha puesto el foco sobre la por entonces directora-gerente de la empresa pública Seaga, Luisa Piñeiro, quien «no paralizó esa máquina con anagrama por Seaga». Se denuncia que este fuego «casi acaba con la vida de tres jóvenes de la brigada municipal», que acudieron «en día de libranza» y «pidieron permiso a la alcaldesa». Se hace hincapié en el «fracaso estrepitoso» de la Xunta, con la «negligencia» que permitió que se convirtiera en el segundo más grande de la historia de Galicia.
Respuesta ante el incendio
Al estar judicializado el caso, el responsable de Defensa do Monte se ha limitado a hablar de las condiciones «técnicas» del incendio sin entrar en causas y ha destacado la respuesta de la Xunta, con una llegada de medios en 17 minutos tras la notificación del fuego al 112 por un particular. Además, se ha resaltado la «movilización extraordinaria» de recursos durante esos días –159 brigadas, 109 motobombas y 106 medios aéreos– tras una rápida propagación del fuego.
El diputado Secundino Fernández ha calificado de «escapismo lamentable» esta respuesta. «No ha hablado absolutamente de nada de lo que pregunté», se ha quejado, acusando al director xeral de «tratar de tontos» a los diputados y «a las personas que fueron afectadas». «No se puede poner toda la responsabilidad en un trabajador que cumplía órdenes», reprocha.
El director xeral de Defensa do Monte ha llamado la atención sobre la vulnerabilidad que suponen incendios «más extensos y violentos», valorando los trabajos en franjas secundarias para prevenir fuegos, en unas tareas «compartidas» entre propietarios, ayuntamientos y Xunta. También resalta la restauración de más de 6.300 hectáreas quemadas en las que se ha actuado desde 2025 para minimizar daños.
Monserrat Valcárcel (BNG) criticó que el objetivo de este año del plan anticendios (Pladiga) se eleve a 29.000 hectáreas quemadas, lo que supone una «rendición ante el fuego» y «normalizar la catástrofe». Al respecto, Carmen Rodríguez Dacosta (PSdeG) acusó a la Xunta de presentar el plan antincendios «meses tarde, a escondidas y sin autocrítica». Denunció que «sustituye la prevención real por propaganda y externalización».

