
Una nueva simulación sobre la densidad de materia ha revelado la posible distribución de la materia oscura en torno a la Vía Láctea y las 134 galaxias que conforman nuestro vecindario cósmico, conocido como el Grupo Local. Esta misteriosa sustancia, que no puede interactuar, reflejar ni emitir luz, nos envuelve en una forma de hoja plana en lugar de la esfera que muchos habrían anticipado.
El modelo tridimensional desarrollado por un equipo europeo presenta una estructura de materia oscura en forma de lámina que se extiende por al menos 10 megapársecs, lo que equivale a aproximadamente 32.6 millones de años luz. La hoja tiene un grosor de 1.64 megapársecs, es decir, 5.35 millones de años luz, superando más de mil veces el grosor de la Vía Láctea. Además, el modelo identifica dos áreas de baja densidad, o “vacíos cósmicos”, ubicadas por encima y por debajo del Grupo Local.
Resolviendo el enigma de las galaxias “fantasma”
Esta simulación proporciona una explicación a un antiguo problema de dinámica gravitacional relacionado con la Vía Láctea y Andrómeda. A pesar de que ambas galaxias dominan el Grupo Local por su tamaño y masa, su influencia no parece afectar a las galaxias cercanas y distantes, que continúan expandiéndose cuando, teóricamente, deberían ser frenadas por la atracción gravitacional de estas dos gigantes. Es como si fueran gigantes fantasma en un vecindario encantado.
Los astrónomos han llegado a la conclusión de que la clave del misterio radica en el halo de materia oscura que rodea a las galaxias. Dado que esta forma cerca del 85% de toda la materia del universo y proporciona masa adicional a los cúmulos de estrellas, su distribución tiene un impacto directo en la astrodinámica.
Un nuevo modelo de distribución
Tradicionalmente, se pensaba que la materia oscura se agrupaba en volúmenes esféricos, formando halos cuya densidad disminuye desde el centro hacia el exterior. Sin embargo, si el Grupo Local realmente tuviera esa forma, la Vía Láctea y Andrómeda deberían ejercer un freno notable sobre la mayoría de los cuerpos cercanos.
El nuevo modelo desafía esta suposición. Al reconstruir la distribución real de masa a partir de las posiciones y velocidades observadas de 33 galaxias, la simulación indica que el Grupo Local no se encuentra dentro de un halo esférico, sino en una amplia lámina de materia oscura, acompañada por vacíos cósmicos. Esta geometría reduce la atracción gravitacional vertical, permitiendo que las galaxias cercanas continúen expandiéndose casi sin perturbaciones. La aparente falta de influencia no era un fenómeno sobrenatural, sino el resultado de una estructura plana que redistribuye la gravedad.
