La inauguración de Aspamadis
El poeta José Martí expresó que “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”. Esta reflexión se hace palpable en la nueva sede de Aspamadis, inaugurada recientemente, que representa una década de esfuerzo y dedicación en la inclusión de personas con discapacidades intelectuales en la sociedad. La ceremonia reunió a diversos representantes de sectores laborales, comerciales e instituciones políticas, quienes celebraron el impacto positivo de esta organización en la comunidad.
Eva Loureiro, directiva de Aspamadis, agradeció la nutrida presencia de los asistentes y destacó la importancia del trabajo realizado por la organización. Durante el evento, se llevaron a cabo diez intervenciones que abordaron, desde diferentes perspectivas, el papel fundamental de Aspamadis como un centro especial de empleo que promueve la inclusión y el desarrollo social de sus trabajadores.
El compromiso con la inclusión
Manuel Martín, presidente de Aspamadis, reflexionó sobre los inicios de esta iniciativa, que nació con el objetivo de fomentar la inclusión. A lo largo de estos diez años, la organización ha logrado redefinir el papel de las personas con discapacidades intelectuales, demostrando que su inclusión en el ámbito laboral no solo es posible, sino esencial para su desarrollo. “Debemos ser agradecidos”, afirmó, resaltando el apoyo de diversas personas y organizaciones que han contribuido a la creación y sostenimiento de este proyecto centrado en la economía social.
Mino Martínez, presidente de Cegasal, subrayó que “Na economía social non hai atallos”, enfatizando que la inclusión requiere seriedad, profesionalismo y confianza en las personas. Aspamadis ha demostrado que la inclusión efectiva es posible cuando se gestiona adecuadamente y se toman decisiones firmes. Esta visión fue compartida por otros oradores, quienes coincidieron en la necesidad de seguir rompiendo barreras y estigmas asociados a la discapacidad.
Un futuro inclusivo
El presidente de la Diputación, Luis Menor, también se dirigió a los presentes, afirmando que “hay que tener ilusión para trabajar”, y subrayó la importancia de lograr la plena inclusión laboral como un objetivo fundamental. Propuso que los trabajadores de Aspamadis se encarguen de la limpieza y mantenimiento de las rutas que parten de los balnearios de la provincia, una iniciativa que busca integrar aún más a estas personas en el tejido social y laboral.
Miguel Santalices, presidente del Parlamento, cerró el acto reconociendo el impacto de Aspamadis en la lucha contra el estigma asociado a la salud mental. “Vós rompestes esa barreira e iso creo que foi e é fundamental”, destacó, enfatizando la importancia de seguir avanzando hacia un mundo inclusivo. Elena Loureiro, en representación del equipo de Aspamadis, concluyó con un mensaje esperanzador: “Temos moitas capacidades que demostrar. Se nos dades unha oportunidade, non vos defraudaremos. Xuntos podemos construír un mundo inclusivo”.
El reconocimiento por lo realizado en estos diez años de trabajo y todo lo que queda por vencer hacen que Aspamadis exhiba, de forma única y especial, aquello que José Martí catalogara como “la utilidad de la virtud”.

