El día de Reyes concluyó en Ourense con una imagen inusual. Alrededor de las 22:40 horas, la mayoría de los agricultores y ganaderos que han estado protestando desde el 29 de diciembre contra la reducción de la PAC y el acuerdo con Mercosur, optó por regresar a sus hogares tras otra jornada de reivindicación en la que bloquearon las puertas de la Subdelegación del Gobierno con un tractor y rollos de paja que colocaron durante la tarde. Durante la noche de Reyes, contaron con el apoyo del presidente de la Diputación, Luis Menor, quien respaldó sus demandas.
Este miércoles se anticipa un aumento de la tensión en el centro de la ciudad. Los manifestantes tienen como objetivo “boicotear” y presionar en el primer día laborable y escolar tras las festividades navideñas, comenzando a partir de las ocho de la mañana, aunque la Policía teme que las acciones se adelanten a las siete.
Incremento de la Protesta
A lo largo del día de Reyes, se sumaron a la capital medio centenar de tractores más. Según Miguel Gómez, de la Asociación do Sector Primario de Galicia, se prevé que este miércoles haya más de 130 máquinas en las calles.
Las manifestaciones de agricultores y ganaderos en Ourense tienen como principal causa el rechazo al acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, el cual, según el sector, permitiría la entrada de productos más económicos que no cumplen con las normativas europeas. Denuncian que esto generaría competencia desleal, el cierre de explotaciones gallegas y una futura dependencia de importaciones con precios más altos para el consumidor.
Demandas del Sector Primario
Otro aspecto crucial es la venta por debajo de los costes de producción. Los agricultores señalan que los precios en origen son insostenibles y que los intermediarios y grandes superficies concentran los beneficios, exigiendo así el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria.
La burocracia de la PAC es otro foco de malestar: critican el exceso de trámites, requisitos ambientales poco adaptados a Galicia y posibles recortes que amenazan la viabilidad del sector. Además, reclaman medidas preventivas en sanidad animal y mejores indemnizaciones ante enfermedades.
Finalmente, alertan sobre el abandono del rural y el aumento del riesgo de incendios si desaparece el sector primario. Las protestas se están extendiendo a otros municipios y se mantendrán de forma indefinida hasta que se obtengan respuestas concretas de las administraciones.

