julio 27, 2026

El temporal eleva el riesgo de desprendimientos en los acantilados de Campelo, Valdoviño

La combinación de un terreno abrupto y días de climatología adversa ha puesto en alerta a los acantilados de Campelo, en Valdoviño. El desprendimiento registrado el pasado lunes, aunque visualmente impactante, responde a un fenómeno completamente natural: la erosión progresiva de unas formaciones rocosas que llevan millones de años resistiendo al mar y al tiempo.

Desde el Xeoparque Cabo Ortegal se pide máxima prudencia y se recomienda evitar la zona afectada en los próximos días, ya que persisten condiciones que podrían favorecer nuevos derrumbes.

Un proceso natural en un entorno extremadamente frágil

Tal como explica el geólogo y director científico del Xeoparque Cabo Ortegal, Francisco Canosa, el derrumbe “es resultado de la acción continua de la lluvia, el viento y el oleaje sobre unas rocas formadas hace miles de años”.
En este caso, el deslizamiento se produjo sobre un macizo de gneis —una roca de más de 300 millones de años— que había acumulado una importante cantidad de agua entre sus fracturas tras días de intensas precipitaciones.

El peso adicional generado por esa infiltración, sumado a la gravedad y al golpeteo constante del mar, terminó desencadenando la caída de parte del cantil.

Riesgo de nuevos desprendimientos

Tras verificar la zona, los técnicos del xeoparque han identificado varias fisuras visibles en el terreno que muestran signos de erosión avanzada. Estas grietas podrían provocar nuevos desprendimientos en los próximos días, especialmente si continúan las lluvias y el mal tiempo.

Por ello, desde el Xeoparque Cabo Ortegal se insiste en la importancia de no acercarse al área afectada, respetar los accesos restringidos y extremar la precaución en toda la franja litoral próxima al desprendimiento.

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Una advertencia necesaria en un entorno singular

Los acantilados de Campelo forman parte de un espacio geológico único, moldeado durante millones de años y reconocido por su valor científico y natural. Precisamente por esa belleza salvaje, su terreno es especialmente sensible a la erosión y a los cambios meteorológicos intensos.

El suceso se enmarca en las actuaciones promovidas por la Diputación de A Coruña dentro del PSTD Proxecto Xeoparque Cabo Ortegal, financiado con fondos NextGenerationEU.

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