La comunidad de Canibelos (A Lonia, Ourense) se encuentra en estado de alarma debido a los constantes incendios que amenazan tanto viviendas como propiedades agrícolas. Este viernes se registró el tercer incendio en tres días consecutivos, y el fuego se acerca cada vez más a las casas. Los vecinos coinciden, con preocupación, en que estos incendios parecen ser provocados.
Uno de los residentes de la zona detectó el inicio del fuego entre dos casas alrededor de las ocho de la tarde, por lo que llamó de inmediato a los servicios de extinción, que llegaron rápidamente y evitaron daños mayores. “Lo sorprendente es que entre las casas no había nada, los brigadistas estuvieron toda la mañana, hasta las cuatro de la tarde, echando agua”, manifestó.
Incendios recurrentes en la zona
Según los residentes de Canibelos, desde 2018 es habitual que casi todos los años se produzcan incendios que se acercan a las casas. “Este año se han adelantado, normalmente ocurren en agosto”, indican los vecinos, quienes expresan su creciente preocupación por la seguridad de sus hogares.
El último incendio comenzó cerca de la propiedad de Flora Ríos, lo que la convirtió en una de las más amenazadas por las llamas. Su finca, adyacente a la vivienda, quedó calcinada tras prenderse un montón de ramas, aunque afortunadamente no afectó a la casa, a pesar de la gran cercanía.
La rápida intervención de los servicios de emergencia
El fuego también afectó, aunque en menor medida, a una eira situada al otro lado de la vivienda, que llegó a estar rodeada por las llamas, excepto por la parte inferior. La rápida actuación de los bomberos, junto con la llegada de helicópteros y aviones, y un cambio en la dirección del viento, ayudaron a controlar la situación. “Al principio el viento soplaba hacia la casa y luego cambió de dirección, llevando el fuego monte arriba”, explicó la propietaria, sorprendida por el inicio del fuego, a pesar de que la finca y el camino estaban desbrozados y limpios.
“Ahora ya te metes en la cama con temor por si arderá o no”, expresó Flora Ríos. La comunidad vive aterrorizada ante la posibilidad de que se produzcan nuevos incendios que amenacen la integridad de sus propiedades y su propia seguridad.
Bernardino Garrido, vecino de la zona, asegura que “no pude dormir nada en toda la noche”, debido al miedo por el último incendio. La situación en Canibelos refleja la angustia de una comunidad que se siente vulnerable ante la amenaza constante del fuego.

